Seis Motivos Por los Que Fallas al Trabajar Por Cuenta Propia

Muchos emprendedores se quejan de no alcanzar el éxito en sus emprendimientos, a pesar del duro trabajo. Trabajar por cuenta propia da lugar a muchos mitos y realidades que en su momento discutimos.

Tu deseas ser un profesional de éxito. Quizás te cueste admitirlo, pero deseas trabajar con grandes clientes que te paguen bien y aprecien tus servicios; quieres tener un buen pasar, vivir en una casa bonita, pagar la hipoteca pronto, tomarte buenas vacaciones, no tener que preocuparte por el dinero en el caso de tener una de emergencia.

Quizás empezaste hace unos años como profesional independiente, lo que podríamos decir un auto empleo. Pero el éxito que deseabas alcanzar se está tomando su tiempo en llegar… Trabajas más horas que nunca, pero los clientes no abundan. ¿Y dónde están esos clientes que pagan tan bien? Te preguntas.

Aunque ves que otros colegas se las arreglan mucho mejor trabajando por su cuenta, entonces la pregunta de cajón es ¿qué estoy haciendo mal? ¿Apunto al segmento de Mercado equivocado? Y ya comienzas a preguntarte si ese éxito llegará algún día.

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Bueno, tengo algunas respuestas para tí.

Déjame que te cuente que trabajo por cuenta propia desde hace casi 30 años, comencé en agosto de 1984. Los primeros doce años fueron realmente muy difíciles. Durante mucho tiempo, lo que ganaba apenas me alcanzaba para sobrevivir. Perdí mi crédito durante 7 años y me las tuve que arreglar con un cash flow semanal.

¿Por qué me iba tan mal? No era porque no trabajara duro, sino porque cometí un montón de errores tanto internos como externos. Afortunadamente soy un “hueso duro de roer” y nunca me gustó la idea de trabajar en relación de dependencia, así que seguí insistiendo hasta que finalmente encontré la forma de salir adelante y conseguir lo que buscaba.
En otras palabras, aprendí exactamente lo que necesitaba hacer para tener éxito en mi actividad.

Y con esa experiencia permíteme decirte lo siguiente:

No es que el negocio o el marketing sea tan difíciles, sino que cometes los mismos errores que cometí yo.

Entonces permíteme explicarte por qué no consigues el éxito en tu negocio.

Seis motivos por los que fallas al trabajar por cuenta propia

Quiero imaginar que has cambiado de lugar con tus clientes actuales y potenciales. Te has convertido en ellos. Ahora, ya no ves a través de tus ojos sino de los de ellos.

1. Tienes miedo

Sí, tienes miedo. Y ese miedo es uno de los motivos que te impiden avanzar. Quizás ni siquiera te des cuenta de que tienes miedo. Eres trabajador, creativo y merecedor de elogio y admiración (si al menos algunos se dieran cuenta…). Pero el asunto es que tienes miedo de mostrarte tú y tu negocio. Quizás tengas miedo al rechazo, o a lo que la gente pueda pensar de ti y tienes miedo de cometer errores. También temes ser considerado intrusivo y que la gente piense que haces tanto marketing porque estas desesperado.

Inserta aquí tu temor particular: _______________ _______________

El punto es: los clientes potenciales quieren trabajar con personas que se muestran seguras y capaces de ser simplemente ellos mismos. Quieren trabajar con profesionales autónomos inteligentes, pero no perfectos, con los que pueden tener conversaciones honestas, de corazón a corazón y llegar a los problemas reales, seguido de soluciones reales.

Es raro que los posibles clientes te juzguen y rechacen porque no tienes el mensaje de marketing perfecto o porque no realizas el seguimiento a la perfección.

Ellos te rechazan simplemente porque no necesitan lo que ofreces o no entienden lo que estás ofreciendo.

Seamos sinceros; no todo el mundo necesita tus servicios. Pero si aprendes a explicar claramente a los clientes potenciales cómo puedes ayudarlos a solucionar sus problemas y, además, compartes algunas de las historias de éxito de tus clientes, seguramente van a querer saber más.

Empleas tanto tiempo y esfuerzos en preocuparte de contactar a personas que podrían rechazarte que apenas inviertes tiempo en hacer esos contactos y descubrir que muchos están interesados. ¡Supérate a ti mismo! Cada negocio es un negocio entre personas y tarde o temprano descubrirás que hay personas que necesitan tu ayuda y están más que dispuestas a pagar buen dinero por esa ayuda.

No te abandones a todos esos temores; la mayoría son imaginarios.

2. No eres realista

Admítelo, quieres tener éxito tan rápido como sea posible. Pero ese deseo te ha conducido en direcciones equivocadas. Has seguido las últimas tendencias y esquemas “seguros” que garantizan éxito total. Tomas todos esos cursos que prometen hacerte rico mediante alguna actividad sobreevaluada de marketing que nunca es tan simple como parece. Trabajas en tu presentación de forma más dinámica o “espiritualmente en contacto”, pero sientes que tratas de jugar un papel falso.

Te olvidas que lo más importante en los negocios es ayudar a los clientes a resolver problemas reales, los que los mantienen despiertos por la noche. Quizás no entiendas que la mayoría de los clientes recurren a los profesionales autónomos a través de otras relaciones. Es decir, tus clientes y contactos existentes están tan conformes con el servicio recibido que difunden tu nombre, dirección web o perfil de LinkedIn entre sus relaciones.

La gente busca tu ayuda debido a que tus servicios se promocionan como valiosos. Además, eres auténtico y útil; escuchas y te preocupas.

Por encima de todo, se realista y preocúpate por ser extremadamente bueno en lo que haces.

3. No tienes la suficiente pasión

A menudo olvidamos por qué nos metimos en nuestro negocio en el primer lugar. Probablemente es porque amamos a nuestro particular campo de trabajo.

¿Lees libros y te suscribes a revistas y publicaciones electrónicas sobre tu profesión? ¿Perteneces a una asociación profesional y asistes a las conferencias ? ¿Has escrito un libro o estás planeando comenzar uno? ¿Tu página web incluye artículos útiles y videos que ponen de relieve tus puntos de vista y métodos innovadores ?

Si no estás haciendo este tipo de cosas, tu pasión está profundamente oculta.

Tal vez se te olvidó por qué has comenzado esta actividad en primer lugar o te quedaste enganchado por los primeros problemas que comentamos al comienzo. Mira, los clientes quieren trabajar con alguien que es apasionado de su profesión. Quieren a alguien que piensa y sueñe sobre cómo ayudar a sus clientes .

Vuelve a descubrir la pasión por tu profesión o encuentra otra.

4. No eres buen comunicador

Puede que pienses que es muy difícil comunicar acerca de tu negocio y del valor que éste aporta. Yo no te puedo decir cuántos clientes me han dicho que era casi imposible explicar a otras personas exactamente lo que hacían. He visto sitios web que son realmente impenetrables en lo que se refiere al negocio y lo que tiene para ofrecer.

La comunicación a veces es difícil porque estás comunicando las cosas mal. Te enfocas sobre todo en lo que haces, es decir, en el proceso que realizas con tus clientes. Y no te das cuenta de que a casi nadie le importa eso.

Lo que realmente les importa es lo que puedes hacer por ellos. Ellos se preocupan por las soluciones y resultados que produces, no tanto por la forma en que lo haces. Este simple malentendido hace de ti un pésimo comunicador. Claro, te esfuerzas, pero no llegas muy lejos o no generas mucha atención o interés, pues no consigues comunicar, en un lenguaje sencillo, lo que hay ahí para ellos. Olvídate de ti mismo por un tiempo y piensa un poco más en los problemas y desafíos de tus clientes, y en cómo puedes hacer mejor las cosas.

Por encima de todo, habla de lo que tus clientes reciben cuando trabajan contigo.

5. Eres desorganizado

Llevar adelante un negocio es un montón de trabajo para ti. Hay un sinfín de cosas que hacer y las horas pueden ser largas. Pero tu negocio no tiene por qué ser una lucha sin fin. Defino lucha como “hacer algo una y otra vez y nunca obtener mejores resultados.” Esto sucede si no dedicas el tiempo suficiente para observar lo que no funciona y luego desarrollar sistemas repetitivos que hacen el trabajo, sobre todo cuando se trata de hacer crecer tu negocio.

Si quieres un negocio con menos lucha y más resultados, debes contar con sistemas para las siguientes actividades económicas:

  • Administrar tu tiempo y los proyectos
  • Prácticas paso-a-paso- para trabajar con los clientes
  • Sistemas para administrar el email, el trabajo administrativo, la facturación y cobro
  • Un sistema simple y rápido para administrar tu website, actualizar el contenido y enviar una newsletter
  • Plan de acción probado para hacer networking, dar charlas y webinarios
  • Encontrar las redes sociales más apropiadas para tu negocio y no perder el tiempo
  • Un sistema para hacer los seguimientos de los clientes potenciales y de los referidos recibidos
  • Un proceso de ventas que no trate de manipular al cliente y obtenga buenas tasas de cierre

Si no tienes este tipo de sistemas establecidos, tu negocio está funcionando la mayor parte del tiempo en modo “extinción de incendios”. La gente a menudo me pregunta cómo logro hacer tantas cosas, especialmente en mi marketing, tales como mi boletín electrónico, etc. Bueno, en realidad no es difícil; yo tengo en funcionamiento sistemas para todo y los sigo como si fueran una receta de repostería (dicen que en repostería hay que ser muy estricto con la receta).

También tengo una larga lista de proyectos, una lista semanal de cosas para llevar a cabo y una lista diaria que contiene sólo los elementos de acción más importantes. Y no pospongo las cosas. No procrastino.

Analiza lo que no funciona y luego crea los sistemas que funcionan. Puedes ahorrar enormes cantidades de tiempo en el largo plazo.

6. No eres lo suficientemente bueno

La verdad es que eres bueno, magnífico y tu potencial es ilimitado, pero eso no es lo que piensas de ti mismo. Pero quieres ser perfecto y todavía no lo eres. Como si la perfección fuera posible. La lucha por la perfección es la cosa más tonta que una persona puede hacer, ya que te prepara una y otra vez para el fracaso. Y cuanto más piensas en el fracaso, peor te sientes sobre ti mismo.

¿Qué tal si en su lugar persigues la excelencia? Esas son cosas que se pueden realizar todos los días. He trabajado con muchos clientes con sus negocios y marketing en desorden, no porque ellos no tuvieran la educación, capacidad o inteligencia, sino porque tenían miedo de hacer el ridículo (Ver # 1 arriba). Relájate; en el largo plazo, ¡todos somos tontos!

La idea: “Yo no soy lo suficientemente bueno”, es una creencia falsa, basada en compararte con otros que consideras que son mejores que tú. Esta es una “creencia matadora” responsable de más fracasos que ninguna otra. Detiene la gente de arriesgarse a tratar nuevas cosas, de lanzar proyectos, de escribir libros, mostrarse, ser creativos y sí, posiblemente es responsable de más de un fracaso (del que siempre se aprende).

¿Quién serías y cómo actuarías si supieras que estás bien y completo tal como eres? ¿No trabajarías con más pasión, te divertirías más, tomarías más riesgos, te preocuparías más por ayudar a los demás y estarías encantado cada vez que te conectaras con un cliente potencial interesante?

Date cuenta de que eres suficientemente bueno tal como eres en este momento. Y luego actúa.

¿Prestarás atención a este consejo?

Como profesional independiente, tienes una oportunidad única que sólo un pequeño porcentaje de los trabajadores tiene. Tienes la oportunidad de ser independiente, creativo, trabajar con clientes interesantes, y hacer un impacto duradero en miles de personas. ¿Qué más se puede pedir ?

¿Y qué si el trabajo es duro? ¿Y qué si te enfrentas al rechazo? ¿Y qué si de entrada no haces tanto dinero como deseabas? ¿Y qué si el marketing es un reto? ¿Y qué si hay un millón de datos para manejar? Eso es lo que significa ser autónomos. Pero cuando decides jugar con toda la energía, el entusiasmo y la pasión que puedes reunir, las recompensas que finalmente vendrán, hacen que todo valga la pena.

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