Cómo Revivir un Negocio Que Lucha Por Mantenerse a Flote

Si tu empresa está luchando por sobrevivir, es el momento de revivirla.

¿Cuáles son las cosas más importantes en tu vida? Bueno, aparte de tu familia y amigos cercanos, tu empresa debe estar muy bien posicionada en tu lista de afectos.

Después de todo, la has concebido en tu mente, la diste a luz, la alimentaste para que creciera. Y ahora te proporciona un medio de vida para ti, tu familia y las de tus empleados (si los tienes) y por supuesto por cada empresa que existe, independiente de su tamaño, hay toda una serie de otras empresas que forman parte indirecta de ese tejido económico.

Pero una empresa es, además, un medio de expresión creativa y te permite hacer una diferencia en el mundo. ¿Qué podría ser más importante que eso?

Si piensas en tu negocio de esta manera, continuarás tratándolo bien, respetándolo, celebrándolo, e invirtiendo en él. Y si haces eso va a prosperar y te recompensará más allá de lo que puedas imaginar.

Pero, como sabes, no todo son rosas. Y con las rosas vienen también las espinas.

A veces, hay tiempos difíciles, cuando las cosas no funcionan de la manera que deseas; a menudo pasas largas horas de trabajo duro y complejo. De hecho, tu negocio puede llegar a ser francamente frustrante, incluso a veces irritante. Aparecerán problemas, no siempre seguidos de avances.

Y cuando esto sucede, a menudo olvidamos el valor de nuestro negocio y el hecho de que somos en última instancia responsable de su bienestar. Y entonces quizás comencemos a descuidarlo. Nos sentimos enojados y no le damos la atención que merece. ¿Y cómo funciona eso ? No muy bien, ¿verdad?

En primer lugar, dejamos que nuestra empresa se desorganice y la descuidamos. Nos refugiamos detrás de nuestro trabajo de planificación. Tal vez no implementamos las herramientas y los sistemas necesarios para mantenerlo en la pista y nos escondemos detrás de nuestra tecnología de negocios.

Y cuando esto sucede, pronto descubrimos que nuestro negocio ya no nos rinde tanto como antes. Ya no nos satisface como antes. Ya no nos alegra tanto el hecho de atender bien a los clientes.

Aún peor, nos olvidamos de alimentar el negocio

Cortamos nuestros esfuerzos de marketing y nos volvemos descuidados con respecto al seguimiento y la venta. Cuando no realizamos bien estas actividades, nuestro negocio comienza a perder peso (pues se desprende de clientes) y se pone lento y letárgico.

Después de un tiempo (a veces unos años), nuestra empresa es la sombra de lo que fue.

hundimiento

Pasamos muy poco tiempo alimentándola y se convierte en una carga, algo en lo que preferimos no pensar mucho más. Aunque es más común que esa actitud negligente ocurra al cabo de varios años. Tampoco es raro que esto suceda en tan sólo un año o dos. Crecer y tener éxito en tu negocio resultó más difícil de lo pensado, por lo que simplemente dejaste de hacer el esfuerzo…

Llegado este punto tienes tres (3) opciones

O sigues en el mismo camino y esperas que las cosas cambien, lo que te puedo asegurar ya que NO va a pasar. Ese cambio depende de ti, no de condiciones externas.

La segunda opción es simplemente terminar con el negocio y comenzar algún otro que resulte más apropiado a tus condiciones actuales. A menudo es difícil admitir que hemos llegado a esa situación.

Y la tercera opción es renovar tu negocio, rescatarlo, hacerlo revivir.

Revivir una empresa es como tomar un niño hambriento y abandonado, cuidarlo, devolverle la salud, alimentarlo y cuidarlo mejor y proporcionarle más tiempo y dedicación con planes y estrategias para organizar y promocionar la empresa.

Supongo que la mayoría de las personas que leen esta nota optarán por la opción # 3.
Ya sea que tu negocio se esté simplemente deslizando un poco o ya se encuentre en caída libre, tienes que tomar algún tipo de acción decisiva. El problema es que has desarrollado muchos malos hábitos de negocios y cambiarlos es una cosa muy difícil. Es más fácil caer en estos viejos hábitos, a pesar de tu deseo de cambiar.

Entonces, ¿qué puedes hacer?

Lo único que va a funcionar es obtener ayuda. Realmente no hay otra alternativa. Necesitas obtener ayuda, apoyo, estímulo, sistemas y refuerzo hasta que puedas sostenerte por ti misma/o de nuevo y hacerte cargo de tu negocio.

Si no lo haces, las posibilidades de fracaso son cercanas al 100%.

Entonces, ¿qué ayuda se puede obtener en estos casos?

La primera cosa que yo siempre recomiendo es el coaching de algún tipo. Es importante que encuentres a alguien que entiende sobre negocios y que te puede dar orientación y apoyo para cambiar las cosas.

El costo de tener un coach es minúsculo en comparación con el costo de dejar que tu negocio se atrofie o se hunda por completo.

Cuando comencé con mi negocio no tenía el dinero para contratar a un coach, pero tenía la energía, la creatividad y el impulso de aprender por mi cuenta, asistir a seminarios y talleres y hacer avanzar las cosas sin mucha ayuda práctica.

Pero en los últimos años, cuando las cosas se volvieron más complejas y me sentía abrumado por todo lo que tenía que hacer, contraté a un coach que resultó inspirador y lleno de ideas, soluciones y estrategias de marketing que me llevaron fuera de mi zona de confort.
Y fui capaz de producir resultados a muy otro nivel.

No sólo pude aumentar mis ingresos de manera espectacular, sino que empecé a divertirme con mi negocio. Pasé de trabajar con los clientes de forma individual a trabajar con ellos en programas de grupo.

Y estoy absolutamente seguro de que nada de esto hubiera sido posible sin un coach que me propusiera nuevos desafíos y que me mantuvo pensando continuamente en mi negocio en nuevas formas.

Hay un dicho:

“No todo el mundo necesita un coach, sólo aquellos que quieren ser campeones”

Conclusiones

Ahora, pregúntate a ti misma/o en serio si estás lista/o para trabajar con un coach.

¿Estás lista/o para admitir que eres débil en algunas áreas de tu negocio, así como a admitir que has desarrollado algunos malos hábitos (como evitar hacer algunas cosas) que están perjudicando tu negocio?

¿Estás lista/o para dejar atrás todo eso y empezar a crear algo para tu futuro del que puedas estar orgullosa/o y entusiasmada/o? ¿Estás lista/o para trabajar más duro que lo que has hecho en mucho tiempo y a realmente ir por ello en lugar de hacer esfuerzos a medias?

En ese caso, estás lista/o para trabajar con un coach.

Entonces comienza a buscar uno. Créeme, hay un montón de coaches maravillosos y muchos están dentro de tus posibilidades económicas. Investiga un poco, pide referencias.

Por favor, comparte tus ideas y, si este artículo te resultó interesante no dejes de compartirlo en tus redes sociales.

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